Aprender a tocar de oido

¿Quién podría desear aprender de oído? Muchas, pero muchas personas y con sobradas razones: la imposibilidad de conseguir un buen profesor en el lugar en el que viven, la imposibilidad de pagarse las clases, o el deseo de no complicarse con un compromiso de estudio y práctica semanal con otra persona, entre varias otras posibilidades. Aquí te cuento cómo hacerlo sin morir en el intento.

Lo primero que deseo aclarar es que ES CIERTO QUE LAS PERSONAS TIENEN OIDO MUSICAL O NO LO TIENEN. Sin embargo, es posible desarrollar el oído musical hasta cierto punto y, gracias a esto, es posible que hasta el menos pintado para tocar la guitarra pueda aprender algunas cosas “de oído”.

Lo mejor para aprender a tocar de este modo es escuchar mucha música y hacerlo con mucha frecuencia. Y puedo citar varias razones para hacer esta recomendación: Escuchar música de manera frecuente no sólo es útil para abrir nuestra mente y nuestro oído, sino que va a orientarnos con respecto a cuál es nuestro tipo de música preferido y cuáles son sus elementos principales: cadencias, ritmos, acompañamientos, etc.

Luego, el próximo paso que yo sugiero es comenzar a tratar de tocar “encima” de los temas, imitando libremente la tonalidad, el tiempo y el ritmo del tema que se está escuchando. Para hacer esto, es decir, para tocar encima de un tema, hay un par de posibilidades interesantes:

•  Improvisar o “zapar” algo que quede bien y concuerde con el tema

•  Imitar lo mejor posible la tonalidad, el tiempo y el ritmo del tema

Ambas prácticas son necesarias, no solamente para aprender a tocar de oído, sino para alcanzar un excelente dominio del instrumento en un plazo relativamente breve.

También es útil practicar con esos libros o cuadernillos de temas populares que vienen con los acordes o “tonos”, las letras y los punteos escritos a través del método de cifrado. Estos cuadernillos suelen aportar una base sólida sobre la que podemos edificar el desarrollo de un tema, ya sea a nuestro gusto o siguiendo lo que su autor y / o intérprete están haciendo.

En todos los órdenes de la vida, la práctica es lo que logra la perfección. Por supuesto, el aprendizaje de la guitarra no tenía por qué ser la excepción. Por eso, insisto: NO ES POSIBLE APRENDER A TOCAR DE OIDO (¡y por música tampoco!), si uno no le dedica tiempo y cierto esfuerzo.

Y, hablando de esfuerzo, no quiero dar la impresión de que aprender a tocar la guitarra de oído es una cuestión de sufrimiento. Debe ser una cuestión de decisión, debe ser una decisión de determinación, pero n de sufrimiento. Entonces:

¡A APRENDER A DISFRUTAR DEL PROCESO Y A LOGRARLO!

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